La Rioja es una de las mejores zonas de España para disfrutar de una gastronomía
exquisita a un precio inmejorable. Claro, uno de los mayores atractivos es su
inmensa carta de vinos con denominación de origen propia y mundialmente
conocida. Hablando explícitamente de los alimentos y dejando a un lado el vino
para otra ocasión, cabe mencionar que esta gastronomía está emparentada con la
cocina vasca, la navarra y la aragonesa.
Una de las principales bazas de la cocina riojana es la carne. Dos de
los platos más populares en la zona son las chuletas al sarmiento y el cordero
en caldereta. El primer plato suele elaborarse al aire libre con un fuego a
base de sarmientos o atajo de ramas de vid secas. A veces se riega con un
chorro de vino de la tierra. Dado que es compleja su preparación en la mayor
parte de restaurantes no se sirve, sin embargo es popular en reuniones de
amigos y fiestas municipales. Claro, hablando de carnes no se puede obviar la
excelente combinación que forman las patatas y el chorizo en una de las recetas
más conocidas de la región, las patatas a la riojana. También son muy
apreciadas en la zona las perdices escabechadas.
Aunque La Rioja no es una zona de mar, cuenta con pescados muy buenos.
Son sus exponentes principales la trucha y el bacalao que en ambos casos suelen
prepararse a la riojana. En este lugar gustan mucho los platos de cuchara, así
que son muy frecuentes las legumbres, destacando las pochas, una clase de
alubia blanca que se consumen antes de su madurez. Lo que más les gusta a los
riojanos es tomar estas pochas con codornices, preferentemente en otoño e
invierno pues se trata de un plato francamente pesado.
La huerta riojana es rica en productos y así se traduce en su mesa.
Resultan muy sabrosos, por ejemplo, los pimientos de la huerta rellenos de
carne y miga de pan, o su excelente menestra de verduras. En el campo de las
frutas es imposible no mencionar las deliciosas peras de Rincón de Soto, una
maravilla digna de los paladares más exigentes.
La repostería en La Rioja está a la altura del resto de los alimentos.
Uno de los dulces más tradicionales son los fardalejos. Concretamente son de
Arnedo y se trata de un dulce de origen árabe que se remonta al siglo IX. Tiene
una base de hojaldre con un relleno parecido al mazapán, pero más suave y
ligero. Este postre se puede consumir en el desayuno o después de una
sustanciosa comida. También son muy apreciados el mazapán de Soto y los
manguitos de Cervera de Río Alhama.
Además de todo lo dicho, esta tierra es un excelente sitio para
disfrutar de diferentes festivales gastronómicos, tales como el Festival del
chorizo, el de la Alubia o la original Feria de la Nuez. Por supuesto, interesa
cuidarse. Así que es recomendable visitar las Jornadas de la Verdura de
Calahorra o el Festival del pimiento riojano en Nájera. Es tanta la variedad
gastronómica riojana que uno no debe perdérsela. Después de tanta comida,
interesa dar un paseo y visitar un punto imprescindible de la región, ¿qué tal
conocer un poco mejor la impresionante ciudad de Logroño? Seguro que no te
arrepientes.


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