miércoles, 13 de junio de 2012

Benidorm, una visita guiada por la ciudad


Muchas personas tienen la idea equivocada que en Benidorm solo se puede disfrutar de sol y playa, y los más fiesteros, de interminables noches de marcha en las discotecas y pubs de la ciudad. Sin embargo, no hay nada más alejado de la realidad. Benidorm es una ciudad moderna, cierto, pero mantiene el encanto de las tradiciones mediterráneas muy arraigadas. Todo un placer para disfrutar.

El casco antiguo de Benidorm es muy acogedor. Está lleno de calles blanqueadas y zonas para pasear muy bonitas. El estilo mezcla lo mejor del mediterráneo y ciertos toques de Andalucía. Uno de los puntos más atractivos de la ciudad es el Balcón del Mediterráneo, pues permite visualizar el mar y las playas a vista de pájaro. Es un espectáculo indescriptible ver el inmenso Mediterráneo cuando se está poniendo el sol, o plateado durante el amanecer. La mayoría de bodas que se celebran en Benidorm no pueden evitar parar allí para tomar unas instantáneas a los novios.

Muy cerca se encuentra la iglesia de San Jaime. Se encuentra en una plaza pintoresca y muy soleada la mayor parte del año. Concretamente está en lo alto del cerro Canfalí. Su construcción data entre los años 1740 y 1780. Su sencilla imagen de blanco evoca un catolicismo diferente y más austero. Su interior es sede de las principales festividades religiosas de la ciudad, tales como las Fiestas Mayores, la Semana Santa o la Festividad de Sant Jaume y Santa Ana.

Benidorm es una ciudad de rascacielos. Claro, uno no está en Nueva York. Pero hay edificios de altura más que considerable. Por ejemplo, en la ciudad se encuentran construcciones tales como Residencial In tempo de 200 metros de altura y 52 plantas o el Gran Hotel Bali, de 186 metros y 50 plantas. Más de veinte edificios pasan los 100 metros de altura, así que se puede considerar que Benidorm es el Manhattan del Mediterráneo. Más de una foto buena sale desde debajo de alguno de estos edificios impresionantes.

Un lugar muy especial es la isla de Benidorm o la isla de los periodistas. Se trata de una masa rocosa de forma triangular de 350 metros de longitud por 260 metros de anchura. Alcanza los 73 metros de altura por lo que se ve perfectamente desde la costa. Pese a su reducido tamaño, la isla constituye un refugio para especies animales como la lagartija ibérica, el vencejo pálido o el halcón peregrino. También se pueden encontrar especies vegetales tales como la bufera, la efedra o el acebuche. Se puede visitar a diario pues cuenta con un restaurante y cada cierto tiempo salen barcos para que pueda ser visitada. Está a dos millas náuticas desde el puerto de Benidorm.

Por supuesto, los turistas que buscan algo más, encontrarán en Benidorm un sinnúmero de parques temáticos para deleite de jóvenes y mayores. Sitios tales como Aqualandia, Terra Natura o Terra Mítica son el lugar ideal para pasar 

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