martes, 1 de mayo de 2012

La impresionante Catedral de Burgos


La primera vista que uno tiene de la Catedral de Burgos es difícil de olvidar. Su inmenso tamaño, su preciosa fachada y, en fin, los sentimientos que transmite, constituyen una amalgama de emociones que cautiva al turista o viajero que se deja encandilar con las maravillas que ofrece el principal monumento de la ciudad del Cid.

El nombre oficial es Santa Iglesia Catedral Basílica Metropolitana de Santa María de Burgos. Su construcción se remonta al lejano 1221, siguiendo los patrones que marcaba el gótico francés. Estuvieron detrás de su creación el rey Fernando III el Santo y el Obispo Don Mauricio, siendo consagrada en 1260.

Dado que es uno de los más bellos monumentos del arte gótico, se ganó con creces el título de Patrimonio de la Humanidad en 1984. Por citar un sencillo ejemplo, la fachada consta de tres cuerpos rematados por dos torres laterales de planta cuadrada. En siglos posteriores se han ido añadiendo elementos que han aumentado significativamente su valor artístico, como las agujas caladas que se añadieron en el siglo XV, o las portadas del Sarmental y la Coronería, en el siglo XIII. También tiene alguna parte con influencias renacentistas-platerescas del siglo XVI.

La ciudad de Burgos tiene muchísimo recorrido y tesoros artísticos y culturales que contemplar, como la Cartuja de Miraflores. Sin embargo, merece la pena dedicar un buen rato a su Catedral.  Entre los impresionantes tesoros que alberga en su interior, se puede encontrar el cimborrio gótico-plateresco, la Capilla del Condestable, la sillería del coro o la renacentista Escalera Dorada, de Diego de Siloé.

Además, el edificio alberga agradables sorpresas solo para aquellos visitantes que le dedican suficiente tiempo. Un ejemplo es el Papamoscas y el Martinillo. A los pies de la nave mayor, a gran altura del suelo, se encuentra este curioso reloj con una figura articulada que a las horas en punto, mueve un brazo con el que sacude la campana y abre la boca. Este precioso autómata data del siglo XVIII y se llama Papamoscas. El Martinillo es otro artilugio que anuncia los cuartos de hora.

Otra curiosidad histórica de incalculable valor es el cuadro de la Magdalena de Giovan Pietro Rizzoli, discípulo del mismísimo Leonardo da Vinci. También se puede encontrar un Cristo crucificado de Cristóbal de Andino.

Se debe tener en cuenta que este lugar es un templo vivo, donde se rinde culto a diario. El horario de las misas es a las 9:00, 10:00, 11:00 y 19:30h los días de diario. La misa de las 10:00 es cantada. Los domingos y festivos también hay misa, además de los horarios anteriores, a las 12:00, 13:00 y 14:00 horas. Hay días festivos que tienen liturgias específicas, pero es mejor consultar los horarios en la misma Catedral. Si el visitante no quiere coincidir con un oficio religioso, es necesario que tenga en cuenta estos horarios para hacer su visita.

Sin importar las creencias que tenga una persona, la visita a la Catedral de Burgos es una ocasión imprescindible para conocer una parte importante de la historia de la ciudad y de la misma España.

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