Muchas personas tienen la idea
preconcebida de que en Andorra solo se puede esquiar. Bueno, sin desmerecer a
los que les encantan los deportes de invierno, hay que decir que el País de los
Pirineos ofrece muchísimas más posibilidades. Desde luego, si la intención de
un viajero es practicar el deporte blanco, su destino debe ser Andorra. Una de
las mejores zonas es la de Arinsal, donde es posible encontrar hoteles con encanto a muy buen precio.
Pero Andorra es mucho más que
nieve y mucho más que invierno. Los Pirineos ofrecen una belleza sin igual en
cualquier época del año. Por ejemplo, en primavera las montañas se visten de un
increíble manto verde con miles de notas de colores que ofrecen las flores de
temporada. La naturaleza exuberante permite a los visitantes recorrer caminos y
senderos y descubrir rincones imposibles a los que solo quieren desplazarse con
vehículo. Destacan la Ruta del Hierro, la del Camino del Toll Bullidor o la del
Lago de les Abelletes. En caso de querer practicar este turismo es importante
contar con el equipo adecuado y, si la ruta lo requiere, contar con uno de los
servicios de guías que ofrecen las autoridades andorranas por un módico precio.
Uno de los lugares más conocidos
del Principado es Caldea, un maravilloso centro termolúdico que cuenta con una
extensión abrumadora. El relax se personaliza en Caldea. Su personal
especializado recomienda en todo momento la forma correcta de utilizar las
instalaciones para conseguir óptimos resultados. El lugar está muy bien
diseñado, pues permite visualizar las montañas mientras uno disfruta de los
diferentes baños. Uno de los mejores es el jacuzzi exterior. Cuando están las
montañas nevadas constituye un auténtico deleite estar dentro de una piscina
con agua muy caliente mientras uno contempla la nieve y los maravillosos
alrededores.
La gastronomía andorrana es muy
rica y variopinta. Se pueden encontrar exquisitas carnes y pescados de la zona
(como la trucha). Las verduras de temporada son muy apreciadas por los
habitantes de la zona, y los restaurantes más especializados las ofrecen combinadas
con sus apetecibles guisos. ¿Quién puede resistirse a platos tan originales
como el alioli de membrillo, o el cabrito al horno con picadillo de frutos
secos o la coca masegada (un exquisito dulce que contiene huevos, harina, anís,
azúcar, leche y un chorro de aguardiente?
El ocio nocturno de Andorra es
muy conocido. En las zonas más turísticas hay muchísimos locales y pubs donde
tomar unas copas. Muchos de ellos ofrecen música en directo y otros alicientes
para atraer a los jóvenes y a los más mayores. Por supuesto, no se puede dejar
a un lado la opción de ir de compras. Los numerosos centros comerciales y
tiendas distribuidas por toda la geografía andorrana permiten presentar un
surtido inagotable a los visitantes, normalmente a buen precio. Y para un buen
descanso, nada mejor que uno de los excelentes hoteles de Andorra que se ofrecen.


No hay comentarios:
Publicar un comentario