Madrid es una ciudad con muchísimas zonas verdes. De hecho, circula una estadística que afirma que a cada madrileño le corresponden 16 metros cuadrados de jardines o zonas verdes. Algunas de ellas son mundialmente conocidas, pero también tiene rincones maravillosos que merecen ser descubiertos. Te indicamos algunos de ellos.
Uno de los lugares imprescindibles es el Real Jardín Botánico de Madrid. Junto al Museo del Prado y el Parque del Retiro se encuentra uno de los espacios de mayor valor de la ciudad. Tiene una colección que incluye miles de plantas, árboles y especies vegetales. Está dividido en diferentes terrazas aprovechando el desnivel del terreno. Por ejemplo, la terraza de los Cuadros cuenta con todo tipo de plantas ornamentales, medicinales, rosales antiguos y plantas medicinales. El jardín está muy bien explotado y cuidado, por eso ofrece colecciones singulares como la de bonsáis, el paseo primaveral o las orquídeas. A la mayoría de visitantes les encanta la huerta del jardín, donde se pueden conocer la mayor parte de plantas comestibles de nuestro entorno.
Se da una circunstancia curiosa con el Parque del Capricho en la zona de Barajas, que siendo uno de los jardines más bonitos de la ciudad, es uno de los más desconocidos por los propios madrileños. Se trata de un jardín de 14 hectáreas que remonta su fundación a 1784 en la finca de los Duques de Osuna. El nombre de caprichos viene por las construcciones de tipo lúdico y singular tales como un fortín con foso para jugar niños con cañones incluidos. Es decir, se trata de uno de los primeros “parques temáticos“ de la ciudad. Lo que está claro es que se trata de un espacio muy agradable que permite pasar un rato de ensueño en una ciudad repleta de vehículos y polución. Por cierto, en este parque se ofrecen visitas teatralizadas. Se trata de obras sencillas divertidas y muy didácticas enfocadas al público familiar, en especial a las familias con niños. Aunque todos pueden disfrutar del bonito paseo.
No cabe duda que cualquier visitante a Madrid hará un hueco para conocer El Retiro. Sin embargo, hay otros espacios que valen la pena, además de este grandioso parque. Uno muy curioso es el Huerto de las Monjas. Se encuentra en el número 7 de la calle Sacramento. Un espacio especial en una zona insólita. También es muy recomendable la visita al Jardín del Príncipe de Anglona. Es un jardín del siglo XVIII que sorprende por su belleza. Además está abierto al público así que se puede visitar en cualquier momento.
Después de visitar tantas zonas verdes, seguro que apetece algo de “civilización”. Y esa es una fantástica opción que ofrece la Gran Vía, calle repleta de gente, comercios y ambiente a cualquier hora del día. Y, por supuesto, uno no se puede olvidar de descansar en alguno de los excelentes hoteles de Madrid. En cualquier caso uno no debe olvidar la cámara de fotos (o móvil) cuando visite alguna de las muchas zonas verdes de la capital de España. La cantidad de posibles fotografías sorprenderá a todos los turistas.


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