Calahorra es una magnífica ciudad de la comarca de la Rioja Baja. Sus
30.000 habitantes están muy predispuestos al turismo, por lo que se trata de un
punto de destino más que agradable. ¿Qué se puede hacer durante una jornada en
esta ciudad? Te lo contamos.
Lo primero que se debe tener en cuenta es que está ubicada en pleno
valle del Ebro, por lo que la ciudad tiene todas las infraestructuras
necesarias para una comunicación excelente. La nacional N-232 y la autopista
AP-68 unen la ciudad con la capital de La Rioja, Logroño. Puesto que la ciudad
está ubicada entre los ríos Cidacos y Ebro, se trata de una zona especialmente
verde y fértil, una gozada para los amantes de la naturaleza.
En toda ciudad que se visite se debe ver algún monumento. Calahorra
tiene varios que son muy interesantes, como el Santuario del Carmen. Está
ubicado a las afueras de la ciudad y se fundó en 1603. Entre otras maravillas,
custodia en su interior un gran retablo del siglo XVII, con una Virgen del
Carmen barroca, del escultor Gregorio Hernández. Claro, el monumento más importante de
Calahorra es, con toda probabilidad, su Catedral. La historia de esta
construcción es muy larga, y concluye con la remodelación de la antigua del
siglo XV hacia el año 1900. La actual fachada data del siglo XVIII y según
algunos expertos es barroca, aunque otros afirman que es neoclásica. Una de sus
partes más bonitas es el Retablo de los Reyes, de corte Rococó. Es muy bonito y
espectacular.
En la ciudad de Calahorra es posible deambular por unos restos romanos
muy apreciados por los historiadores. Por ejemplo, en el Paseo del Mercadecal
se puede encontrar los restos de un circo romano, así como canales de desagüe
que iban a las termas existentes en el tiempo de los romanos. También hay
vestigios de la muralla romana.
Calahorra cuenta con numerosos y buenos restaurantes. Teniendo en
cuenta que es una zona de donde se cultivan algunas de las mejores verduras de
la Península Ibérica, una comida en esta ciudad no pasará fácilmente al olvido.
Quizás el viajero decida hacer alguno de las cinco rutas conocidas como “Senderos
de la Verdura”, en las cuales se pueden contemplar los más importantes campos
de cultivo y las tradicionales huertas calagurritanas.
Tras una contundente comida es necesario seguir con el periplo por Calahorra.
¿Qué tal callejear por la antigua Judería? Desde el siglo XI hasta el XIV, los
judíos prosperaron en el barrio que hoy lleva su nombre. Pasear por las calles
que la componen es un ejercicio muy interesante para comprender la historia de
la ciudad. Por supuesto, se trata de una visita muy agradable. Quizás veamos
alguna de las numerosas pruebas que muestran que Abraham Ben Ma’ir Ben Ezra que
vivió en la ciudad, famoso poeta, teólogo y astrónomo del siglo XII.
La ciudad de Calahorra contiene muchos atractivos para los visitantes
que acudan a esta ciudad de La Rioja. Aunque sea un solo día. Por supuesto, si uno se quiere quedar a dormir, encontrará muchos hoteles en Calahorra con un trato excelente. Uno de los mejores alojamientos en la ciudad es el fantástico Parador de Calahorra, un elegante edificio de ladrillo rojo rodeado por un exótico jardín con abundancia de palmeras.


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