miércoles, 27 de junio de 2012

Rincones insólitos de Cudillero


Cudillero ofrece un sinfín de oportunidades para disfrutar de unos días maravillosos. Después de dar una vuelta por el pueblo y el entorno y de saborear la inigualable gastronomía de Cudillero, es posible realizar más actividades muy diferentes e insólitas. ¿Por qué no te apuntas a descubrir esos rincones de la ciudad que pasan desapercibidos a los que solo están unas horas? Date un capricho y alójate en alguno de los hoteles con encanto de Cudillero.

¿Qué tal si se empieza el periplo por la granja “La Cuesta”? Se trata de una auténtica granja en la que los visitantes pueden familiarizarse con las labores propias de este vital oficio. Se puede ver como se ordeñan las vacas, los caballos y otros animales. Entre otras divertidas labores se puede recoger huevos, dar el biberón a un ternero o probar la deliciosa leche recién ordeñada. ¿Verdad que es una propuesta muy divertida y diferente para una tarde o una mañana?

Otro rincón muy emblemático y significativo de Cudillero es su anfiteatro. Se denomina así porque las casas están construidas simulando los palcos y la plaza sería la escena. Esta zona es especialmente bonita y muy apta para hacer docenas de fotos. Las casas son muy coloridas y es fantástico ver como la luz del norte de España tiñe dichos colores. En esta misma zona está la Ruta de los Miradores. Se trata de un singular paseo por las callejuelas en sentido ascendente, siguiendo la barandilla azul. De esta forma se accede a los diferentes miradores que hay en el pueblo.

Si uno le apetece desviarse del bullicio puede acceder a la Playa del Silencio o Gavieiro. Se trata de una playa virgen, sin acceso rodado. Esto significa que no suele estar demasiado transitada, pues se necesitan un buen rato para llegar andando. Eso sí, la belleza que espera al turista es inigualable. Según los expertos se trata de una de las playas más bonitas de toda Asturias. Claro, uno no debe esperar encontrar chiringuitos en este lugar. Es un espacio protegido y totalmente natural.

Cuando el viaje a Cudillero coincide con las Fiestas de San Pedro, San Pablo y San Pablín (entre finales de junio y primeros de julio) el viajero tendrá la oportunidad de relacionarse con gentes amables que tratan de pasárselo bien. Las fiestas tradicionales en este lugar tienen un fuerte componente de comunidad y es por eso que todos, tanto turistas como propios del lugar, disfrutan de unos días maravillosos. El programa es sencillo pero eficiente.

Esta ruta por los rincones menos conocidos de la ciudad no estaría completa sin darse una vuelta por los comercios de Cudillero. Los productos gastronómicos son excepcionales, pues se pueden encontrar quesos, fabas, embutidos y sidra únicos. Los productos envasados del mar, tales como el pulpo, la caballa y el bonito son francamente excepcionales. La artesanía es muy apreciada en la zona, así que se pueden encontrar piezas únicas y tradicionales, representación de la modalidad que se conoce como cerámica negra. ¿Y por qué no llevarse un libro de Cudillero? De esta forma, los recuerdos de este inigualable lugar permanecerán para siempre. 

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