La mayoría de turistas que visitan a Asturias durante una breve
estancia siempre suelen acudir a Ribadesella y a degustar la valiosa
gastronomía asturiana. Sin embargo, Asturias da para mucho más: más visitas,
más destinos y más variedad. ¿Por qué no
practicar algo del cada vez más popular turismo de aventura en un lugar idóneo
para ello? Lo primero es elegir un hotel cercano a los diferentes puntos que
queramos visitar. Afortunadamente, es muy fácil buscar buenos hoteles en Asturias. A partir de ese momento, comienza la aventura.
Bueno, el mayor exponente del turismo activo en Asturias es el
descenso del Sella. Pero preferimos concentrarnos en otras actividades menos
conocidas a nivel internacional. Por ejemplo, en vez de utilizar las canoas,
¿por qué no subir un poquito más alto en el curso del río y hacer rafting?
Descender por los ríos bravos, especialmente en primavera, es una actividad
sumamente emocionante. Las empresas que facilitan tales aventuras suelen
alquilar la lancha, los remos, el traje de neopreno, casco y el chaleco
salvavidas. Aunque parezca una actividad arriesgada no lo es en absoluto, pues
se suelen coger tramos, que, aún siendo emocionantes, no envuelvan ningún
peligro para el turista. Por cierto, si se elige esta opción no se debería
olvidar una cámara acuática para inmortalizar el momento.
La naturaleza asturiana propicia la práctica del descenso de barrancos.
Se trata de una de las actividades más divertidas de la zona, pues el visitante
se puede deslizar por toboganes hechos en la roca natural, saltos a pozas,
laberintos rocosos, repeles, etc. Nadie debe tener miedo, pues guías
profesionales y especializados acompañan en todo momento a los turistas. Los
barrancos más utilizados para estas aventuras son el Vallegón y el Carangas,
dos espacios naturales sumamente bonitos. La excursión suele durar unas dos
horas sin contar con los desplazamientos hasta la zona y al punto de salida.
Asturias también es un lugar de cuevas maravillosas. Por eso es muy
buena idea hacer un poco de espeleología con alguna de las empresas de turismo
activo de la zona. Una de las cuevas más apreciadas y seguras para realizar
este deporte es la de la Huelga, en el pueblo de Nieda, en Cangas de Onís. Las
empresas que organizan estas actividades prestan a los usuarios un buzo y un
casco con luz incorporada. Con la presencia de un monitor especializado se recorren
diferentes puntos de interés de la cueva durante unas dos horas
aproximadamente. Siempre es impresionante ver las estalactitas y estalagmitas
que el proceso cárstico ha dejado con el paso de cientos de años.
Hay muchas otras propuestas de turismo activo, que aunque parezcan
iguales que en otros lugares, en Asturias siempre tendrán el valor añadido del
entorno y la naturaleza salvaje. Así pues, las rutas a caballo, rutas en quads
o la práctica del paintball son actividades muy divertidas en cualquier lugar,
pero en el Principado permiten simultanear su práctica con la contemplación de
las maravillosas vistas que nos regala este lugar. ¿Te apuntas al turismo de
aventura en Asturias?



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