Tarragona es una ciudad magnífica y sorprendente que está llena de
encantos para ser visitada una y otra vez. Una de las partes más buscadas por
los turistas es la Tarragona romana. Pero qué duda cabe, que el buen clima y
sus espectaculares playas atraen a muchísimo turismo durante los meses
estivales. Te invitamos a conocer las mejores playas de la zona.
Los que huyen de las aglomeraciones deben visitar la Cala Tobera. Se
trata de una playa de 90 metros de longitud y unos 20 metros de ancho de media.
No tiene los servicios de una playa comercial, pero es un refugio de paz y
tranquilidad. Permite disfrutar de lo mejor del Mediterráneo en un ambiente
exclusivo y relajado. Está rodeada de vegetación natural. En este lugar cada
visitante debe traerse sus propios alimentos y bebidas pues no hay se prestan
dichos servicios. Francamente, el lugar es precioso y muy acogedor, permite
disfrutar de un día de playa inolvidable.
La playa El Milagro tiene unas dimensiones mucho más grandes que la
anterior. Su longitud ronda el kilómetro y tiene una anchura media de unos 52
metros. Esta playa es el típico lugar que el turista espera encontrar. Se trata
de una playa semi urbana que cuenta con paseo marítimo, duchas y aseos, así
como alquiler de sombrillas. La playa tiene una ocupación media durante la
temporada alta y está especialmente indicada para familias con niños, a fin de
que estos puedan jugar libremente con la fácil supervisión de los padres. La
arena es dorada y el mar está precioso en esta zona de la costa tarraconense.
Otro lugar ideal para “pederse” es la Playa de los Capellanes o Cala
Romana. Se trata de un pequeño reducto de unos 55 metros de largo por unos 40
metros de ancho. Aunque tiene duchas no tiene aseos, así como los servicios
propios de las playas masificadas. Eso hace que a muchos turistas no les guste
este lugar. Sin embargo está aislada de los núcleos urbanos por lo que la
convierten en un lugar tranquilo para disfrutar de la naturaleza en todo su
esplendor.
Los turistas que gusten de hacer nudismo también tienen su lugar en la
costa de Tarragona. El punto exacto es la Playa Honda. Se trata de un lugar
salvaje de difícil acceso y sin servicios comerciales. Su extensión es pequeña,
de unos 200 metros de longitud por unos 25 metros de anchura. No cuenta con
aseos y duchas pero en cambio ofrece la tranquilidad necesaria para que los
usuarios puedan tomar el sol y bañarse sin más protección que el bronceador. El
lugar es especialmente bonito y merece ser visitado aunque no se tenga
intención de practicar el nudismo.
En la costa Tarraconense hay muchas más playas y lugares para pasar un
agradable día de verano. Lo ideal es, si se tiene tiempo, ir recorriendo sus
diferentes playas y calas para hacerse una idea de lo bonitas que son y bien
conservadas que están sus costas.


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