viernes, 27 de abril de 2012

La Segovia de Antonio Machado


Antonio Machado llegó a Segovia en 1919, y estuvo viviendo en la ciudad Patrimonio de la Humanidad hasta 1932. Su huella se percibe tanto en los fabulosos poemas que escribió desde la localidad castellana (recogidos en el libro Nuevas Canciones) así como en la zona donde se encuentra la Casa-Museo que lleva su nombre. Dicha Casa-Museo se encuentra en la Calle de los Desamparados, 5, en una de los zonas más bonitas de Segovia.

La razón por la que el poeta universal llegó a Segovia es que obtuvo plaza en el instituto. Enseguida se sintió muy acogido y comenzó a participar en las numerosas actividades que ofrecía la Universidad Popular. Además de poesía, también escribió mucha crítica literaria y ensayo. También en estos años es cuando conoce a Pilar Valderrama, musa de sus últimos poemas.

La visita de la Casa-Museo es imprescindible para los amantes de la literatura universal en general, y del buen hacer del poeta sevillano en particular. Cuando uno entra en su pequeño jardín, se da cuenta de que es una construcción modesta pero con encanto. En cualquier caso, lo mejor es que está repleta de recuerdos de la vida y obra de Machado. Los afortunados visitantes coinciden en que es posible sentir el “espíritu” del poeta en todos los objetos, muebles antiguos y láminas. 

Desde luego Machado vivía sin grandes lujos. La casa es irregular y pobre, como las de aquella época. Dispone de una pequeña cocina de hierro, un largo y bajo pasillo. De lo más recomendable es la habitación que utilizaba el poeta para escribir y descansar. Tiene sus utensilios: el escritorio, las plumas, antiguos libros y manuscritos... en un lugar especial se encuentra la estufa de petróleo que le regaló su hermano Manuel para paliar los fríos invernales típicos de la zona.

En el interior de este espacio único es posible encontrar varios retratos del poeta realizados por Pedro Barral, así como un busto de piedra en conmemoración suya. También es posible encontrar una litografía de Picasso, un dibujo al carbón de 1959 de Álvaro Delgado, así como otras y variadas curiosidades. Todos los rincones y detalles están sumamente cuidados para recrear la atmósfera en que que desarrollaba su trabajo Machado.

La Casa-Museo recibe unas nueve mil visitas anuales y cada hora hay una visita guiada que permite comprender en toda su extensión todos los objetos y recuerdos que contiene.  Las visitas se pueden hacer de miércoles a domingo. Pese a ser un tesoro singular, no es de los monumentos más visitados de Segovia, pues la mayoría de turistas en su ajetreado transitar por la ciudad, solo disponen de tiempo para ver el Acueducto y el Alcázar, y acaso degustar algo típico de la gastronomía local. Sin embargo, esta zona de la ciudad está reservada para aquellos viajeros que buscan algo más, y desean dar un componente emocional a sus excursiones. 

Callejear esta parte de la ciudad, a la derecha de la Plaza Mayor subiendo por la calle que nace a los pies del Acueducto, es una experiencia inolvidable. Y conocer la casa que albergó a uno de los poetas españoles más importantes es un privilegio al que no vale la pena renunciar. ¿Estás listo para descubrir la Segovia de Antonio Machado?

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