martes, 4 de septiembre de 2012

La magnífica Gran Vía de Madrid


Nadie puede decir que conocer Madrid si no ha paseado numerosas veces por su calle más importante y vistosa, la Gran Vía. Empieza en la Calle Alcalá y discurre por todo el centro comercial y turístico madrileño hasta la plaza de España. La Gran Vía es estilo, diseño, historia y ocio. Y sobre todo es bullicio. Te invitamos a conocer uno de los lugares más maravillosos de la capital de España.

El proyecto de la Gran Vía se remonta al año 1899, año en que los arquitectos López Sallaberry y Octavio Palacios presentar el proyecto de remodelación del lugar. Sin embargo, las obras no empezaron hasta varios años después. Tanto es así que el primer centenario se celebró durante el año 2010.

¿Qué se puede encontrar en la Gran Vía? Uno de los edificios más emblemáticos es el que tiene el luminoso de Schweppes en lo alto. El edificio es muy bonito y uno de los más fotografiados. Lo cierto es que ambas aceras de la calle están repletas de edificios, casas, hoteles, teatros y cines muy bonitos, con fachadas muy apreciadas por los ciudadanos y turistas.


La Gran Vía está llena de anécdotas y detalles curiosos. Por ejemplo, el edificio de Telefónica que alcanza los 89 metros y unos centímetros tiene en su honor ser el primer rascacielos de Europa. ¿Interesante, verdad? Se terminó en el año 1929 tras cuatro años de obras y fue muy innovador en el uso de una estructura de acero y el cemento utilizado.

Afirman muchas personas, no sin razón, que la Gran Vía se está convirtiendo en una especie de Broadway español. Esto es por la enorme cantidad de musicales que se han representado en los últimos años. La posibilidad de acudir a alguna de estas funciones en teatros tan magníficos como el “Lope de Vega” es muy singular. Resulta muy atractivo dejarse llevar por el glamour de las “celebrities” y convertirse en uno más del “circo” del espectáculo. Algunos de los espectáculos más famosos de los últimos años han sido “La Bella y la Bestia”, “Los Miserables”, “Mamma Mía” o, últimamente, “El Rey León”. Si uno no puede permitirse el elevado coste que suelen tener estos espectáculos, siempre se puede encontrar alguno más modesto en la zona. O quizás ir a cines de ensueño como los conocidos “Capitolio”. En cualquier caso, se trata de un recuerdo inolvidable.

La Gran Vía también está llena de bares, restaurante y tabernas. Se puede encontrar una marisquería a muy buen precio, el típico Museo de Jamón o todo tipo de franquicias mundialmente conocidas. Esta variedad de menús y de precios permite que cualquier persona pueda disfrutar de su estancia en esta calle madrileña.

No podemos concluir estas palabras sin recordad que una de las épocas más bonitas para visitar la Gran Vía es durante el mes de diciembre, cuando están iluminadas las calles y las tiendas con adornos navideños. En esta época del año la calle se transforma en un mundo de sueños y consumismo, pero altamente recomendable. Eso sí, se debe tener en cuenta que en estos días todos los establecimientos suelen estar mucho más aglomerado que de costumbre, incluso la propia calle, en la confluencia con la calle Preciados. Pero el momento vale la pena.

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