viernes, 24 de agosto de 2012

Qué ver en Salou


Salou es una maravillosa ciudad de Tarragona que permite disfrutar de los mejores encantos de la sociedad mediterránea: buen clima, buena gastronomía y buenas gentes. Está ciudad está muy bien ubicada, a tan solo 10 kilómetros de Tarragona y a unos 112 de Barcelona. En los últimos años ha cobrado mucha relevancia por ser la sede del famoso parque temático Port Aventura, centro de diversión para grandes y pequeños. No obstante, la ciudad tiene numerosos atractivos por su cuenta.

Por ejemplo, es posible hacer un paseo cultural y descubrir lugares muy agradables en la ciudad. ¿Qué tal ver unos olivos monumentales? En el Paseo de la Segregación se encuentran 16 magníficos ejemplares que rondan los mil años de vida. Procedentes de la comarca del Maestrazgo estos testigos de épocas pasadas no dejarán indiferentes a los amantes de la naturaleza.

Otro punto muy interesante es el Parque de la Ciudad. Su superficie es muy grande, pues sobrepasa los 15.000 metros cuadrados. Pero el tamaño no es lo único sorprendente. También sorprende la gran variedad de flores y plantas que llenan el lugar, así como los estanques con plantas acuáticas. Resulta difícil de creer pero en el interior de una bulliciosa ciudad es posible abstraerse del tráfico y el gentío y disfrutar de un rato de paz y relax en un espacio natural. Otro espacio único y muy recomendable es el Chalet Bonet, o como se le conoce en la zona, el chalet Voramar. Data del año 1918 y su estilo arquitectónico es el modernismo tardío. Es obra del arquitecto Domènec Sugranyes i Gras, discípulo de Gaudí, y francamente, se nota la influencia del maestro. En su interior se pueden encontrar pinturas murales muy destacadas. Y su fachada alberga un curioso reloj de sol.

Pero no cabe duda que uno de los principales atractivos de Salou son sus costas y playas. Una de las más bonitas es la Penya Tallada. No es demasiado grande, tan solo unos 60 metros de longitud y unos 20 metros de anchura. Pero tiene una belleza salvaje y singular. Se trata de una cala que está entre la Punta de Replanells y la Punta de Cavall. En este lugar no se debe esperar encontrar chiringuitos, pero sí que es posible entrar en comunión con la naturaleza y el mar Mediterráneo. El lugar es muy bonito y especial, y lo mejor es que no está demasiado transitado.

Para terminar la jornada se puede acudir al Muelle, una construcción que data de principios del siglo XIX. Formaba parte de un canal de navegación que iba a unir Salou y Reus, aunque nunca llegó a terminarse. Desde este lugar se puede ver  a los pescadores preparando sus aparejos, y, sobre todo, unos maravillosos atardeceres.

Es fácil que después de tantas visitas el turista esté algo cansado. Por eso es bueno que elija uno de los magníficos hoteles de Salou para tener el descanso necesario. Afortunadamente hay numerosas opciones aptas para todos los bolsillos y presupuestos.

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