Calahorra es un espacio natural de primer orden. Es por ese motivo que
se puede decir que esta magnífica ciudad es sinónimo de naturaleza. En sus
alrededores se pueden descubrir decenas de espacios naturales divertidos y
diferentes. Solo es cuestión de buscar un poco y dejar que Calahorra sorprenda
al viajero. La oferta de hoteles en Calahorra es amplia y siempre encontraremos un lugar en el que decansar durante nuestra escapada a esta zona riojana.
Existe una iniciativa muy interesante en Calahorra que son los senderos
de la Verdura. Hay cinco recorridos muy bien detallados que permiten conocer en
profundidad la ciudad y los alrededores. La primera propuesta es el Sendero de
Calahorra, y se trata de un recorrido de unos 50 kilómetros que debe realizarse
en varias etapas. Se parte desde el puente de San Adrián sobre el Ebro y es un
sendero circular que recorre la ribera del Ebro y el entorno del Pico La Mesa y
el Monte de Los Agudos. Las vistas son espléndidas durante todo el trayecto y
se pueden ver especies vegetales y animales de alto interés ecológico.
Otro de los senderos de la verdura es el de Campo Bajo. Esta ruta es
circular y tanto su salida como su llegada es desde el Santuario de la Virgen
del Carmen. En esta ruta de unas cinco horas se recorren algo más de 14
kilómetros y es posible ver de primera mano los campos de cultivo de los
alrededores. A los que gustan de las alturas les encantará realizar el Sendero
de Pico La Mesa. Desde el embalse del Perdiguero se llega hasta el Pico La Mesa
que está a 560 metros de altitud. Aun sin ser demasiado elevado, se pueden ver
los valles del Ebro y Cidacos además de la zona urbana de Calahorra. Otras de
las rutas son el Sendero de Cidacos y el Sendero de Murillo de Calahorra, que
permite visitar una pedanía abandonada, así como las riberas del Ebro con sus
choperas.
No demasiado lejos se encuentra la Reserva Natural de los Sotos del
Ebro, un paraje de incalculable valor ecológico. En este lugar se han definido
senderos muy bien indicados que permiten disfrutar de la naturaleza mientras se
aboga por su cuidado y conservación. Todo un deleite para los sentidos.
Una posibilidad muy atractiva es recorrer la Vía Verde que discurre desde
Calahorra hasta Arnedilo. El recorrido alcanza los 34 kilómetros y como
atractivo se puede decir que tiene dos túneles y dos puentes, uno de ellos muy
bonito. Este precioso recorrido permite visualizar las Peñas de Arnedillo y
Peñalmonte, así como el Valle del Cidacos. El recorrido se puede hacer de
múltiples maneras: a pie, a caballo, en bici y también tiene accesos especiales
para discapacitados. El uso general del camino está establecido en las normas
generales que aplican a las vías verdes, antiguas vías de tren recicladas en
caminos naturales.
Otras de las opciones interesantes para los viajeros es conocer la
propia ciudad de Calahorra o disfrutar de alguno de los muchos eventos
culturales que se dan en la ciudad. Sea cual sea la elección, seguro que el
viajero no se siente defraudado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario