sábado, 9 de junio de 2012

Un día de playa en Benidorm


Benidorm es un lugar excepcional para pasar unos días de merecidas vacaciones. Es cierto que durante los meses de julio (y especialmente agosto) no cabe “un alfiler” en esta populosa ciudad alicantina, pero vale la pena recorrer sus calles e instalaciones durante el verano, o en cualquier época del año. Si disponemos de un día para disfrutar de la playa en Benidorm, ¿qué podemos hacer?

Lo primero que se debe saber es que Benidorm cuenta con varias playas. También dispone de algunas calas si uno está dispuesto a hacer unos pocos kilómetros con el coche. La playa más conocida es la de Levante. Esta es la playa preferida por los turistas extranjeros, pues está llena de bares y cafeterías en el paseo marítimo. Como dato interesante mencionar que tiene más de 5.000 hamacas, así que uno se puede hacer una idea del grado de concentración de gente que soporta en temporada alta. La playa está dotada con todo tipo de comodidades para hacer más agradable la estancia de los visitantes, tales como vigilancia, baños y duchas. También tiene juegos infantiles con columpios, toboganes, balsas y trampolines. Y algo muy importante, es que tiene acceso para discapacitados físicos.

La Playa de Poniente es la que prefieren los habitantes habituales de la ciudad. Está mucho menos transitada que la anterior, pero también es muy bonita. Eso sí, cuenta con menos instalaciones, pero tiene justo las necesarias para disfrutar de un día perfecto. Una de las mejores cosas que ofrece esta playa es la posibilidad de ver unas increíbles puestas de sol con los rascacielos de la ciudad de fondo.

Bajo el puerto y los acantilados del castillo, se encuentra la Playa de Mal Pas (mal paso en castellano). Se trata de una pequeña cala de 120 metros de larga por 75 metros de ancho. No cabe demasiada gente, pero tampoco es muy visitada por los turistas. Se puede estar muy tranquilo, y pasar un rato muy agradable. Además, se puede acceder andando desde cualquier punto de la ciudad. También cuenta con un pequeño parking, aunque según a qué horas es casi imposible encontrar aparcamiento.

Muy cerca de Mal Pas, el turista puede acceder a la punta Canfalí, o el Balcón del Mediterráneo. Después de dejar la playa, vale la pena acceder a este lugar singular y contemplar toda la costa desde una altura considerable. El mar se ve precioso y la ciudad también.

A los viajeros que no les gusta tumbarse al sol todo el día, tienen la opción de practicar alguno de los muchos deportes acuáticos que se ofertan tanto en la playa de Levante como en la de Poniente. Desde las canoas hasta el esquí acuático y el surf, pasando por las motos acuáticas, se pueden realizar actividades innumerables en estas costas. Todas más que divertidas.

Si además uno se aloja en alguno de los magníficos hoteles de Benidorm, la jornada será perfecta. Después de un día de playa, ¿qué mejor que disfrutar de la marcha que ofrece esta ciudad?

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