Benidorm tiene muchos lugares de interés para visitar. La ciudad no
solo dispone de sol y playa, sino que dispone de numerosos atractivos
turísticos para disfrutar. Una parte importante de la ciudad son sus parques
temáticos, recomendables para la diversión de toda la familia.
Seguramente el más importante es Terra Mítica. En una colina donde se
divisa de forma maravillosa el Mediterráneo se recrean cinco zonas
espectaculares: las antiguas Grecia, Iberia, Egipto, Roma y las Islas. Cada una
de las zonas está decorada con gran precisión histórica y la ambientación de
las calles y las avenidas ayuda a imbuirse en un período diferente de la
historia del Levante. Por supuesto, el plato fuerte del parque son sus
atracciones, algunas de ellas no aptas para cardíacos. Ejemplos de atracciones
fuertes son el SynKope (un disco que gira a 90 km/h a una altura de 35 metros),
el Titánide (una montaña rusa invertida que alcanza los 100 km/h con
espectaculares giros) y el Inferno. Claro están las clásicas Magnus Colossus
(una montaña rusa de madera muy buena) y el Vuelo del Fénix (una caída libre
que dejará sin habla a los usuarios durante un ratito). Otra de las grandes
bazas del parque son sus espectáculos, en especial el dedicado a Barbarroja.
Este divertido show dispone de un barco impresionante, disparos, cañonazos,
fuego y mucho humor. Para no perdérselo.
Si al turista le apetece darse un buen chapuzón a la vez que se le
dispara la adrenalina, no debe perderse Aqualandia, ubicado en el Rincón de Loix.
Aunque tiene unos cuantos años (se inauguró en 1985) este parque acuático, el
primero que se construyó en España, ha sabido renovarse y reinventarse con
mucha imaginación éxito. Dispone de
150.000 metros cuadrados de instalaciones y estupendas zonas verdes para
descansar. Es uno de los que más atracciones tiene en toda Europa. Además de
típicas atracciones como la piscina de olas, el zigzag o el río Amazonas,
cuenta con aventuras especiales tales como el Black-Hole (tobogán totalmente
cubierto), o el Big-Bang, un conjunto de toboganes de llamativos colores con la
mayor altura en todo el continente. Solo para muy atrevidos. Claro, no todo
tiene por qué ser emociones fuertes. Uno se puede dejar deslizar apaciblemente
en Los Rápidos, subido a un flotador gigante.
Otra visita muy apreciada, sobre todo por los más pequeños, es Terra
Natura. Se trata de un parque de animales. Pero no es un zoológico al uso. Es
un precioso lugar donde se puede practicar la “zooinmersión”. Es decir, las
barreras que separan a los visitantes de los animales son invisibles para los
primeros, de manera que uno tiene la sensación de estar en contacto con ellos.
En el parque hay más de 1.500 animales y 200 especies diferentes. Todo un lujo
al alcance de todos que permitirá conocer animales insólitos procedentes de
América y Asia. También tiene actividades de animación y espectáculos que serán
la delicia de toda la familia. Este es otro de los lugares dignos de ser vistos
en Benidorm. ¿Te apuntas?


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