Después de pasar un día de playa en alguna de las magníficas playas de Benidorm, lo normal es que el turista esté hambriento. ¡Qué bueno aprovechar la
magnífica gastronomía de una ciudad tan internacional y cosmopolita como esta!
Para empezar se pueden degustar algunas tapas exclusivas. En las
calles Santo Domingo, Martínez Oriola y la plaza de la Constitución se pueden
encontrar muchísimos bares que ofrecen pinchos y tapas tradicionales y,
también, algo más sofisticados. Algunos de estos locales son administrados por
vascos, así que se puede intuir la contundencia y buen sabor de sus raciones.
De todas formas, en el amplio panorama de los restaurantes de la ciudad se
pueden encontrar de todas las nacionalidades, desde belgas a orientales, desde
británicos a italianos y así por el estilo. Pero, ¿se puede igualar estas
comidas a las tradicionales que se ofrecen en la ciudad?
La verdad es que cuando uno prueba un plato tradicional de la antigua
Benidorm, difícilmente lo olvidará. ¿Qué tal degustar un arroz caldoso de
salmonetes y calabaza? Esta receta se realiza con productos de la zona, así que
su calidad es muy alta. El plato también tiene judías verdes anchas, tomate
frito y una pizca de azafrán, especia imprescindible en la mayoría de arroces
de la Comunidad Valenciana. Los amantes del arroz encontrarán otra irresistible
tentación en el arroz con habichuelas y nabos o el arroz a banda, según como lo
preparan en la ciudad.
Lo bueno que tiene una ciudad tan grande como Benidorm es que hay
cientos de terrazas en los diferentes paseos marítimos para comer con unas
vistas inmejorables. La propuesta de estos locales es prácticamente interminable.
Desde el típico bar de barrio hasta pubs irlandeses, pasando por todo tipo de
comidas internacionales, los turistas pueden disfrutar de muchísimas recetas
diferentes. Muchos de estos locales ofrecen precios y menús competitivos, así
que comer en primera línea de playa ya no es un lujo reservado a las clases más
adineradas. Por supuesto, también hay muchos locales de comida rápida, y las
típicas franquicias que se dan en todo el mundo. Sin embargo, es mucho más
recomendable degustar la gastronomía propia de la tierra.
¿Llegados a esta hora de la tarde apetece un dulce? ¿Qué tal si uno
prueba el exquisito y típico bollo de San Blas? Claro, normalmente se hace a
primeros de febrero. Pero quizás sea posible encontrarlo en algún
establecimiento especializado en otra época del año. Se trata de una deliciosa
torta de almendras y azúcar que tiene su contundente pasado en la cocina árabe.
Simplemente irresistible. Bueno, y aunque no sea específicamente de Benidorm,
muy cerca se encuentra la Vila Joiosa, ciudad muy conocida por su increíble
chocolate. Si se tiene la oportunidad de degustar tal maravilla, no debería
desaprovecharse. En Benidorm hay numerosos establecimientos que ofrecen tal
vianda.
Tras ver tantas cosas y disfrutar de tantas cosas buenas como las que
puede ofrecer una ciudad como esta, es necesario descansar en alguno de los
extraordinarios hoteles de Benidorm. Afortunadamente hay para todos los gustos y presupuestos.


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